sábado, 22 de enero de 2011

Expresiones militares de uso común (II)

He aquí la segunda parte del artículo repasando las expresiones de uso común con origen en el mundo militar. Esta entrega será la última, salvo sorpresa mayúscula, pues es una de las entradas más leídas de este blog.

"Así salga el sol por Antequera"

Expresión que se suele usar para mostrar despreocupación por determinado problema.

Tiene su origen en la toma de Granada por los Reyes católicos, en 1492. Los españoles lo utilizaban en sustitución de la expresión "salga el sol por donde salga", porque, efectivamente nunca salía por el oeste, donde estaba la población de Antequera.


"Romper una lanza"


Cuando alguien "rompe una lanza" en favor de alguien está defendiéndole o apoyándole en su postura.

Proviene de las justas medievales, cuando dos caballeros se enfrentaban entre ellos por una dama o por cuestiones de honor. Generalmente se utilizaban lanzas.


"Andarse por los cerros de Úbeda"

Se dice de una persona que no se centra en el tema de conversación o lo desvía, ya sea sin intención o voluntariamente.

El popular dicho " andarse por los cerros de Úbeda " tiene su origen en la reconquista a los almohades de la ciudad jiennense de Úbeda, acontecida en 1233.
Parece ser que uno de los más importantes capitanes del rey Fernando III el Santo, Álvar Fáñez (el Mozo), desapareció instantes antes de entrar en combate y se presentó en la ciudad una vez que esta había sido reconquistada. Al preguntarle el rey dónde había estado, el otro, ni corto ni perezoso, contestó que se había perdido por los cerros de Úbeda. La frase fue tomada irónicamente por los cortesanos, pues los cerros de Úbeda, aunque tienen entidad, no son suficientemente grandes como para justificar el extravío de los soldados y se perpetuó como signo de cobardía
(Wikipedia).


"Salir el tiro por la culata"

Expresión utilizada cuando una  situación o empresa no sale como fue planeada y acabada dando resultados contrarios a los esperados.
Las primeras armas de fuego eran muy inestables, y si eran defectuosas o estaban cargadas con demasiada pólvora la deflagración podía romper la base del cañón y dar de lleno al tirador que pretendía disparar el arma. Al estar la base del cañón pegada a la culata (donde se apoya el arma en el hombro) se decía que el tiro había salido por el lado de la culata, en lugar por el lado de la boca, que era lo usual.


"Armarse hasta los dientes"

"Estar armado hasta los dientes" equivale a estar fuertemente armado, con numerosas y diversas armas.

Era costumbre viene de ciertos soldados de infantería veteranos que solían guardar un puñal o arma blanca corta entre los dientes mientras sujetaban una o dos armas de fuego con las manos, para tener acceso inmediato a la primera en caso de necesitarlo. Es típico de combates muy cercanos e intensos, donde décimas de segundo decidían entre la vida y la muerte, y tener el cuchillo guardado en el cinturón o en la bota, por ejemplo, podría significar demasiado tiempo en sacarlo.


"No dar un palo al agua"

Significa no trabajar, ser un vago o un haragán.

Proviene del mundo marinero, donde "palo" es todo objeto con forma de tal. Los remeros que no trabajaban no usaban los remos para impulsar el barco, es decir, no golpeaban el agua con el mismo; no daban un palo al agua.


"Ok"
El equivalente a "de acuerdo", "vale" o "conforme".

Esta expresión viene de la guerra civil americana, donde se tenía la costumbre de colocar en los cuarteles, al retorno de las tropas, el número de bajas de la batalla, cuando en la misma no se habían producido muertes se colgaba un cartel que decía "0 Killed" (Cero muertos), "O K.", abreviado. De ahí que cuando preguntasen como había ido una batalla particularmente favorable hiciesen uso de la economía del lenguaje y respondiesen simplemente "OK". De ahí pasó a su actual significado.


"Ser un bisoño"

Equivale a ser un novato o aprendiz en algo.

Esta expresión proviene de la época imperial española, cuando los tercios defendían el reino de Nápoles, en Italia. Los soldados recién llegados que eran novatos apenas sabían hablar italiano, y se defendían diciendo "Bisogno esto" o "Bisogno aquello", donde "bisogno" significa "necesito". De ahí el apelativo.



"No hay moros en la costa"

Significa que no hay problemas, gente ajena al asunto o mirones.

Tras la Reconquista las costas de España estuvieron dos siglos sometidas a la piratería, hasta tal punto que se decía que un pueblo se acostaba normal y se despertaba desierto, con los hombres muertos, y las mujeres y los niños esclavizados de camino a los puertos piratas del norte de África. Para evitar tales ataques, pues los moriscos expulsados conocían la zona e indicaban dónde y cómo atacar, se trasladaron los pueblos al interior y se colocaron vigías en las costas. Cuando no había moros en la costa significaba que no había peligro.


"Hacer la Pascua"

Equivale a aguar la fiesta o fastidiar a alguien.

Durante la invasión Sueva de la península la ciudad de Lugo resistió con sus poderosas defensas tres asaltos, pero resulta que durante las fiestas de Pascua la ciudad tenía la tradición de abrir las puertas, hecho que los invasores aprovecharon para conquistar la ciudad.


"Recoger el guante"

Significa aceptar un reto o enfrentarse a un desafío.

Desde la Edad Media era tradicional lanzar un guante al suelo de un rival cuando quería enfrentarse a él en duelo, y si este aceptaba participar, recogía el guante.
 

"Seguir en la brecha"

Equivale a aguantar una situación nada fácil o realizar una tarea difícil sin ánimo de abandonarla.
Antiguamente y hasta el S. XX las ciudades se defendían mediante murallas, y los asaltantes debían abrir una brecha para penetrar en las mismas. Los defensores, por su parte, debían defender la brecha a toda costa, pese a estar a merced de la artillería enemiga y costarles muchas bajas y esfuerzo.

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