viernes, 7 de mayo de 2010

Yo no negocio con asesinos


"Si vis pacem, para bellum (si quieres paz, perpara la guerra)".
- Vegecio -.


Soy vasco y español, y yo no negocio con asesinos. Ni quiero que se haga en mi nombre.

No puedo entender qué tendría que hablar alguien que se considera una persona decente con estos engendros y asesinos. No puedo entender que nadie que haya sufrido el opresivo silencio que pesa en toda Vasconia sobre el tema (para los que no son nacionalistas, claro) quiera hablar algo con estos energúmenos que no sea dónde y cuando dejan las armas y cómo se van a entregar.



Vivo indignado por "mis" políticos, que no son más que una panda de aprovechados y que tan sólo les interesa el poder, a los que no les importa bajarnos los pantalones frente a ellos si con eso arañan unos pocos votos.

No puedo aguantar a tanta gente que ve a los asesinos como algo lejano que no les afecta, o a aquellos que se piensan que todos los vascos somos unos asesinos.

Aborrezco a los cobardes que enseñan mentiras a los niños en el colegio, que les enseñan a odiar desde pequeños, y les convierten en borregos manipulables.

 Desprecio profundamente a tantos y tantos Vascos nacionalistas, que viven pensando y defendiendo una mentira que se cae por su propio peso, que se manchan de sangre las manos con su silencio y aquiescencia, que militan entre las filas de los pusilánimes.

Admiro a tantas y tantas madres, hijas, hermanas, tios, novios, maridos... Que habiendo perdido a sus seres queridos renuncian a la venganza. Que soportan que los asesinos sean vitorados en sus calles, o que se les mire como "Españolistas" tan sólo por haber perdido a un ser querido.

Me quito el sombrero frente a los valientes que se atreven a hablar en público y decir la verdad, o incluso presentarse a concejal de un partido no nacionalista sin poder siquiera costearse un escolta.

Considero auténticos héroes a todos aquellos policías que cumplen con su deber aun a costa de su vida, o incluso la de su familia.

Quiero que ETA desaparezca, quiero que Euskadi pueda convivir perfectamente con el resto de España, a quien pertenece desde tiempo inmemorial. Quiero poder andar por las calles de Vitoria, de Bilbo o de Donosti sin tener que esconder "ese jersey que tiene una diminuta bandera de España en tal sitio", o no tener que callarme y apretar los dientes cuando se dedican a reventar las fiestas patronales con estúpidas pancartas o manifestaciones.

ETA tiene que desaparecer, es un cáncer que hay que extirpar. Se inició en Vasconia, pero el enfermo es toda España.

Parafraseando a Catón: ¡¡Delenda est ETA!!

¡¡GORA EUSKADI!!
¡¡VIVA ESPAÑA!!

Por Fëanar.

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