Mostrando entradas con la etiqueta marxismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta marxismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de diciembre de 2012

Sacrosanta República

La república no es tan sólo la posibilidad de elegir al máximo líder de una nación, sino la constatación última del triunfo del liberalismo y la entronización de la libertad en el altar de Dios. En España, además, tiene una fuerza simbólica tan arrolladora que sólo la monarquía católica puede oponérsele. 

La república es un símbolo de lo que se pretende, una bandera que se ondea en las narices de la sociedad española avisándola de que ésta no es lo que debería ser (lo que ellos creen que debería ser) y advirtiéndola de que están dispuestos a cambiarla a cualquier precio. 

No sólo es que satisfaga el ego herido de todos y cada uno de los republicanos que, sin importar su condición, albergan la esperanza del poder absoluto porque sobre el papel es posible que cualquiera sea presidente y consideran que un rey estaría por encima suyo en dignidad, sino que representa la puerta abierta a un mundo nuevo, un paraíso terrenal al que tienen derecho, sin importar cuantas veces se haya intentado y haya fracasado. Con una monarquía católica nunca conseguirían imponerse, pero con una república liberal… Vive la révolution! 

lunes, 12 de diciembre de 2011

El origen del anticlericalismo


La aversión a los sacerdotes y religiosos, esencialmente católicos, ha tenido una importancia capital en el desarrollo de la historia española de estos dos últimos siglos y merece un análisis más profundo.

El anticlericalismo era virtualmente desconocido para la España católica, pues a lo largo de toda su historia sólo había tenido que enfrentarse a odio y hostilidades a lo católico en general, y la aversión específica a los religiosos y sacerdotes le era totalmente ajena. Sin embargo, a raíz del establecimiento de la Anti-España liberal en las instituciones y en el ánimo de los españoles, se inició una tendencia que ha perdurado hasta el día de hoy.

martes, 25 de enero de 2011

Karl Marx fue un parásito burgués

Hay cosas que no logro entender, pero esta no es una de ellas. Un obrero explotado está demasiado preocupado en sobrevivir como para ponerse a pensar, organizar e impulsar un movimiento obrero como el marxismo. Karl Marx era un burgués, al igual que su discípulo Engels; pero además, según este interesantísimo artículo, era "un vago, un caradura, un ser irascible, egoísta y desalmado".

Karl Marx, rebautizado Carlos en España por no se sabe bien qué razones, se pasó la vida pidiendo dinero prestado para no devolverlo jamás. Fue el arquetipo elevado al cubo de lo que él denunciaba: un vago, un caradura, un ser irascible, egoísta y desalmado que vivió, literalmente, a costa de los que le rodearon durante sus 64 años de vida.