Hace no mucho hubo un incidente en la mezquita de Córdoba que si bien saltó a los medios desapareció pronto de la mente de los españoles. Lo recordaré someramente:
Un numeroso grupo de musulmanes que accedió a la mezquita con tickets de visitantes se dispuso a rezar a la manera islámica en la misma. Eran más de un centenar, y estaban coordinados con walkies, el que hacía las veces de imán empezó a dirigir la oración, que como ya sabéis (y si no, os lo digo yo) se realiza de una manera concreta, específicamente en árabe y en posición arrodillada. Os podéis imaginar el espectáculo que se montó.
Un numeroso grupo de musulmanes que accedió a la mezquita con tickets de visitantes se dispuso a rezar a la manera islámica en la misma. Eran más de un centenar, y estaban coordinados con walkies, el que hacía las veces de imán empezó a dirigir la oración, que como ya sabéis (y si no, os lo digo yo) se realiza de una manera concreta, específicamente en árabe y en posición arrodillada. Os podéis imaginar el espectáculo que se montó.
